¿Qué es ?
Se trata de un proyecto gastronómico concebido como un objetivo estratégico en la reconceptualización de la marca en el contexto de los festejos de su bicentenario. De la reflexión respecto a la presencia de la talavera de Uriarte en las mesas mexicanas a lo largo de dos siglos, surge la idea de poner en valor el oficio artesanal a través de la natural asociación con la cultura gastronómica de México y su historia mediante la implementación de Pop Ups: restaurantes efímeros en las instalaciones del emblemático taller de talavera Uriarte.
Cada año será elegido un chef poblano con la finalidad de convertirse durante ese periodo en el anfitrión de Casa Uriarte, invitando a reconocidos chefs a servir para los comensales en platos de talavera, un menú creativo, elaborado en pareja con platillos insignia que rindan homenaje a la riqueza culinaria de México.
Del taller a la mesa
El taller - casa Uriarte se convierte en el escenario perfecto para esta experiencia que busca la visibilización del oficio ancestral de los alfareros de la talavera, poniendo en valor el proceso de elaboración que ha sido nombrado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO al igual que gastronomía mexicana, de la que históricamente ha sido acompañante.
La experiencia tiene como propósito primordial, no solamente el deleite de los sentidos, al acompañar los platillos con los más selectos maridajes, sino que además se ambienta en los espacios de la histórica Casa Uriarte: el taller de talavera más prestigiado y reconocido del mundo, situado en sus mismas instalaciones desde su fundación en 1824. Se trata de una inmersión cultural completa en la historia de la talavera, sus raíces y trascendencia, provocando un vínculo emocional a través de una completa experiencia sensorial.
El “farm to table” o “del huerto a la mesa”
Es una tendencia en la gastronomía contemporánea que se fundamenta en una estrategia de la procuración de los insumos directamente de los productores locales. De esta manera, además de beneficiarse de la frescura y calidad de la materia prima, se genera una derrama directa para el agro de la región, eliminando los costos de intermediación y haciendo posible la trazabilidad de los productos que se usan en la cocina de un restaurante. Sin duda, otra de las grandes ventajas es el apego a las recetas tradicionales usando los productos originales que han dado prestigio a la oferta culinaria mexicana. La comida mexicana resulta impensable cuando los ingredientes no provienen de las localidades originarias y cuando la preparación no es congruente con los argumentos históricos que lo sustentan.
A pesar de que este movimiento está muy en boga, no se ha reflexionado lo suficiente sobre cómo emplatar los platillos mexicanos más allá de la estética ostentosa de los platos de formas imposibles en materiales exóticos, provenientes centros manufactureros industriales y en su mayoría importados.
¿Por qué los huertos locales son más importantes que los talleres históricos donde generaciones de artesanos han preservado un oficio ancestral que se rehúsa a masificarse e incorporar procesos industriales?
Del “Taller a la Mesa” es una iniciativa de Uriarte Talavera, que con el peso de 201 años de trayectoria paralela al México independiente y a la construcción de la identidad cultural nacional, busca promover las más depuradas manifestaciones de la creatividad de nuestro país: empezando por nuestra cocina.
Este cuestionamiento es el que este proyecto pretende poner, literalmente, en la “mesa” de debate: recordar a comensales, chefs y restauranteros que el “arte de la mesa” es algo más que la riqueza culinaria del platillo, y que está íntimamente ligado a su contexto histórico y una identidad cultural compartida. La experiencia de los sentidos se enriquece al honrar las tradiciones locales y el esmerado y perfecto trabajo de nuestros artesanos.
La experiencia: saberes y sabores.
De la misma manera que la gastronomía busca potenciar los sabores nacionales, debería ser impensable que el producto final de una receta elaborada con ingredientes locales, se sirva en un anónimo plato que proviene de una línea de producción industrial. Mucho menos cuando nuestra tradición culinaria ha dado al mundo grandes chef que han puesto en alto el nombre de México.
La intención manifiesta es acercar a los chefs y a los comensales a las entrañas de un taller que preserva, intacto, un proceso artesanal idéntico al que fue introducido en el siglo XVI en la Nueva España por artesanos provenientes de Talavera de la Reina en España.
Una experiencia única
Se trata de una experiencia única en la que, por primera vez, la casa taller de Uriarte se convierte en un restaurante efímero (pop up) en el que dos creativos de la gastronomía crearan menús a 4 manos en varias fechas del año, con la inspiración de los procesos de elaboración de la talavera y haciendo homenaje a las generaciones de artesanos que han pasado por las paredes de este legendario taller de 201 años. Para cada menú se buscará el mejor maridaje de la mano de las mejores casas vitivinícolas.
Según el tipo de menú, el número de comensales o el carácter del evento los platillos podrán servirse en los diferentes entornos del taller: desde el emblemático patio de la Casa Uriarte, pasando por el segundo patio con sus antiguos hornos y tahonas, o el pequeño cuarto de tornos donde se transforman el barro en formas caprichosas, los increíbles claroscuros del almacén de sancocho, frente a las inmensas puertas del horno más grande que existe para la cocción de la talavera o en los elegantes salones de la planta alta rodeados de algunas de las más extraordinarias piezas de arte de la colección Uriarte.